Diseño arquitectónico: Jaskran (Jazz) Kalirai y Ana María Durán Calisto
Construcción: Ing. Gustavo Riascos
Ubicación: Rancho San Francisco
Quito, Ecuador
Área: 900 m2
Casa GG´s striking design stands out from its neo-traditional neighbors. Visitors are greeted by a massive folded façade that is pierced by an abstract pattern of small Windows. This imposing façade resembles a contemporary fortress: not only does it demarcate a private precinct, but it is a powerful reminder of the security risks of modern Quito. The interior sharply contrast with the forbidding exterior: floating walls of glass frame views of the surrounding landscape. The architects choice of a rich palette of contrasting organic and synthetic materials demonstrates their ambition to merge local and global culture.
El llamativo/ impactante diseño de la Casa GG resalta/sobresale entre sus vecinos neo-tradicionales. A los visitantes los saluda una fachada masiva que se pliega y está perforada por un patrón abstracto de pequeñas ventanas. Esta imponente fachada asemeja a una fortaleza contemporánea: además de demarcar un recinto privado, constituye un poderoso recordatorio de los problemas de seguridad en el Quito moderno. El interior contrasta de manera aguda con el prohibitivo exterior: paredes flotantes de vidrio enmarcan las vistas del paisaje circundante. La selección de una rica paleta de materiales orgánicos y sintéticos contrastantes demuestra la intención de los arquitectos de fusionar la cultura global con la local.
Las especificaciones de nuestros clientes fueron terminantes: queremos una casa que hacia afuera parezca un bunker o una fortaleza, y por dentro sea ligera, transparente, iluminada y completamente abierta al paisaje. El lote rectangular de 1.000 m2 que la pareja había adquirido en el Rancho San Francisco, una urbanización cerrada ubicada entre la ciudad de Quito y el Valle de Cumbayá, ocupaba una posición privilegiada: si se extiende el eje que lo divide longitudinalmente en dos partes iguales, la mirada choca contra la perfección cónica del Volcán Cotopaxi, luego de cruzar un parque privado y el pliegue de una quebrada.
En planta, la respuesta a las peticiones de nuestros clientes fue establecer una suerte de banda en forma de V, una mano que se dobla en un intento por recoger, a la distancia, la redondez de la planta del Cotopaxi. Esta forma base, al duplicarse en dos pieles, una exterior impenetrable, sólida, opaca, y otra interior transparente y abierta, establece un clara dicotomía entre la cara pública y la privada, la fachada exterior y la interior. La casa se consolida, de esta manera, en una suerte de retrato arquitectónico: una pareja que prefiere evitar las miradas, porque ser visto puede ser peligroso, despliega una coraza de piedra y cemento para poder replegarse en la intimidad y protección de la vida familiar.
Por otro lado, una de las piernas de la planta en forma de V se acorta para satisfacer otro de los requerimientos del cliente: articular dos espacios relacionados pero independientes, uno para sus dos jóvenes hijas quienes estudian en el extranjero, y otro para él, su nueva pareja y la hija de ella. Casa GG, por tanto, está conformada por dos alas: una adaptada a las necesidades de la nueva pareja, otra.
La forma rectangular del te.